Los cielos añiles en azul celestes de eternos brillos blancos se asoman candentes tras la zigsagueante ondulación de los cerros que pugnan el protagonismo de llegar mas y mas alto, unas tras otras las lineas imposibles se resuelven nítidas entre las nubes... y la yunga incansable, pinta en todos los verdes las aristas, invita en todos los modales a respirarla, seduce en las curvas de las huellas que la trepan y entonces yace manso por debajo, el lago, el agua elemental que refleja fiel todo el escenario.










Buena Vida amigo!!!
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